domingo, 12 de octubre de 2014

Sábado, 11 de octubre de 2014: fiesta de Rubén


El plan de hoy es celebrar el cumpleaños de Rubén que fue el jueves. La idea es ir a pasar el día a la playa a Trois-Îlets, donde nos pilla mejor a todos, y después unirlo a la soirée en la playa Anse Madame en Schoelcher. Tiene que ser algo extraño celebrar tu cumpleaños tan lejos de tu casa y de tus seres queridos con gente a la que no habías nunca antes habías visto, cuando no llevamos ni dos semanas aquí.
Laurent, Hayley y yo nos levantamos pronto para prepararnos, ir a comprar e ir a la playa. Sin embargo, una vez ya en camino, comienza a diluviar de una manera alarmante. En menos de diez minutos la carretera está inundada y tenemos que detener el coche a un lado. Cuando escampa un poco, seguimos hasta el párking gratuito del puerto, pero es imposible salir del coche. La lluvia no deja ver el suelo, millones de gotas enormes golpean con fuerza el techo del coche como si fuese granizo, arranca las hojas de los árboles y podría hacer que cayesen cocos sobre nosotros, algo muy muy peligroso. En Martinica mueren más personas por caídas de cocos por otra cosa, es un hecho.
Una hora después conseguimos llegar al lugar de la cita. Habíamos quedado en la parada de la navette que une Fort-de-France y Trois-Îlets. De ahí vamos a unas calas con aspecto más salvaje que la playa en la que ya habíamos estado. Son tres en total, pero lamentablemente las tres están llenas de las sargasses. La arena está completamente mojada por la tormenta pero es agradable el tacto fresco frente al calor que sigue haciendo. Mientras se quedan los demás en la orilla charlando, me voy nadando mar adentro. En el Caribe esto se puede hacer porque no hay olas a no ser que pasen barcos, pero en la costa Atlántica es muy peligroso. En el fondo veo erizos de mar con unas púas larguísimas, conchas y caracolas plantas que no sé identificar, etc. También veo cosas moverse que tampoco identifico, así que decido volver a donde hago pie al menos, no vaya a ser...
Comemos en la orilla con Desperados Fuego Spicy, una de las variantes que tienen aquí de la Desperados de toda la vida. El agua está tan buena que una vez más nos quedamos hasta el anochecer en la playa. No importa el tiempo que haga ni en qué playa estemos, los colores son deslumbrantes. Qué pena que en foto pierda...
Antes de ir a Anse Madame pasamos por casa de Rubén, Ángela y Andrea donde se nos unen Javier y sus amigos. Después en la playa nos unimos a Rafa, Aube, Elena, Adán y un amigo de Rafa. Acabamos practicando lo poco que sabemos de bachata, y ya vamos mejorando. ¡Si nos ponemos todas las semanas, acabaremos con un nivel aceptable!


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