Hace dos días recibí un e-mail del banco que decía que ya podía pasar por la oficina a recoger MI TARJETA. Ya sólo me falta el PIN para poder tener una vida normal por aquí. Así que hoy nos vamos de recados por Ducos.
Para variar, llueve. Contamos con un paraguas que nos prestó una amiga hasta que consigamos uno. Allí me atiende mi amigo el banquero, que se acuerda de mi nombre. Me pregunta si ya he visitado los lugares que le dije en su día que quería visitar de la isla, qué tal mis alumnos, qué tal los mosquitos...
Después del banco vamos a dar una vuelta por los rincones del pueblo que aún no conozco. El centro cultural está cerrado, pero me quiero acercar otro día a ver si puedo colaborar en algo. También nos acercamos a la biblioteca municipal y nos hacemos socias. Hayley estudió literatura francesa y se especializó en literatura antillesa, así que se ha leído la mitad de los libros de la biblioteca y está encantada de recomendarme sus preferidos. Me he cogido uno que se llama "Yo, Tituba, bruja..." de Maryse Condé, guadalupeña de 77 años que estudió en París. El libro trata sobre las penurias una esclava de Barbados, las condiciones de vida en aquella época y sobre el mundo de la brujería que se practicaba y se sigue practicando en algunos rincones de las Antillas. Me ha dicho que es bastante duro, pero me encuentro en condiciones emocionales decentes como para leer dramones. Ya os contaré qué tal.
Seguimos haciendo un tour por el pueblo y encontramos una mosquitera para la cama de matrimonio de Hayley y más cosillas que necesitamos por casa. Por la tarde me dedico a planear cosas para el resto de la semana y a intentar buscar algún trabajillo aparte porque está complicado el tema. Aún no nos han pagado este mes, y muchos agonizamos. También debería ponerme más en serio con la preparación de actividades para el cole, sí... Tengo cosas pensadas, pero si a alguien se le ocurre algo divertido para practicar español, que me lo cuente ¡y yo le aplaudo con las orejas!

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