
¡Feliz Halloween desde el Caribe! No me gusta celebrar esta fiesta importada, es como si pretendiéramos que en Wisconsin bajasen de romería por el Mississippi al Cristo de los Faroles... Sin embargo, para Hayley es importante y quiere que hagamos algo especial. Su madre nos envió hace unos días los caramelos y chucherías típicos que reparten por Estados Unidos, además de mantequilla de cacahuete (buenísima, por cierto) y salsa Ranch, la salsa ideal para hacer la receta de patatas fritas del Fosters Hollywood. La habíamos buscado por aquí, pero no la hemos encontrado. El paquete ha tardado casi un mes en llegar, no me quiero imaginar cuánto puede tardar en llegar algo desde España.
De la misma manera, a falta de calabaza hemos cogido una piña y la hemos hecho farolillo con una velita que teníamos por casa. Cuando hemos terminado de hacer el cabra, he hecho una tortilla de patata y se la hemos subido junto con la piña y una buena bolsa de caramelos a los nietos de los caseros. Uno tendrá unos 15 años, pero el otro tiene 2 años y se me cae la baba oyéndole pronunciar mi nombre.
Hoy también he conocido a una chica que contactó conmigo por Internet para clases particulares de español. Se llama Eléonore, tiene 26 años y es urbanista. Tiene mucha predisposición y no habla nada mal, aunque ella lo niegue. Simplemente tenemos que hacer un repaso general de lo que vio en el colegio y podremos empezar con otras cosas nuevas. Estoy muy ilusionada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario