Entre una cosa y otra no he ido a clase. Una de las razones es esto. Una vez más, alerta naranja y cortes de electricidad. Mi compi tiene la no-sana costumbre de ir sin taparse y sin paraguas y ha cogido un gripazo descomunal.
Qué ganas tenemos de que termine la época de lluvias. Lleva casi un mes lloviendo todos los días... Prevemos un finde entero en casa sin salir. Estos días he devorado los primeros capítulos del libro. Comenzamos con la época de los amerindios en las Antillas.
Como os conté el día del museo, los primeros habitantes fueron los arawaks (5000-1000 a.C). Ocuparon la región del Atlántico Norte, más concretamente en Lorrain y Sainte-Marie- Era una zona próspera para ellos por la cercanía del río y por la posibilidad de instalarse a cierta altura. Sin embargo, la brutal invasión de los caribes venidos de Guyana en el siglo X provoca el fin de los arawak. Eran buenos navegadores, aunque sólo controlaban la piragua (hasta la llegada de los españoles). Esta instalación convierte el arco antillés en cordón umbilical con Guyana.
En esta sociedad no existe la propiedad privada, el territorio pertenece a la comunidad. Esta igualdad excluye, por lo tanto, todo tipo de jerarquía social. Sin embargo, existe la figura de los jefes, un cargo temporal: los que se encargan de las canoas, los que tienen vivienda y los que son elegidos por una especie de sufragio o mostraron gran valentía durante la guerra. De estos últimos, sólo hay uno por isla. Asentaban sus viviendas en la playa o en las orillas del río, pero las plantaciones las disponían en puntos altos para evitar el exceso de humedad. En estas plantaciones se divide el trabajo entre hombres y mujeres. Los hombres se dedican a la pesca, a trabajar la madera o a hacer artesanía. Las mujeres, por otro lado, se encargan de ir en busca de mandioca y la cargan de vuelta al poblado para trabajarla arduamente para fabricar harina. Las mujeres también tienen el rol de médico dentro de a familia. Hay que destacar que la poligamia era algo natural. Podían tener hasta cinco o seis mujeres.
La vida social consistía en rituales para celebrar el comienzo de una guerra, cuando un recién nacido era varón, cuando se les cortaba el pelo por primera vez, cuando llevaban una canoa recién construida al mar. las primeras mentruaciones de las mujeres, etc.
Esta cultura permaneció intacta hasta la llegada de los europeos.
En esta sociedad no existe la propiedad privada, el territorio pertenece a la comunidad. Esta igualdad excluye, por lo tanto, todo tipo de jerarquía social. Sin embargo, existe la figura de los jefes, un cargo temporal: los que se encargan de las canoas, los que tienen vivienda y los que son elegidos por una especie de sufragio o mostraron gran valentía durante la guerra. De estos últimos, sólo hay uno por isla. Asentaban sus viviendas en la playa o en las orillas del río, pero las plantaciones las disponían en puntos altos para evitar el exceso de humedad. En estas plantaciones se divide el trabajo entre hombres y mujeres. Los hombres se dedican a la pesca, a trabajar la madera o a hacer artesanía. Las mujeres, por otro lado, se encargan de ir en busca de mandioca y la cargan de vuelta al poblado para trabajarla arduamente para fabricar harina. Las mujeres también tienen el rol de médico dentro de a familia. Hay que destacar que la poligamia era algo natural. Podían tener hasta cinco o seis mujeres.
La vida social consistía en rituales para celebrar el comienzo de una guerra, cuando un recién nacido era varón, cuando se les cortaba el pelo por primera vez, cuando llevaban una canoa recién construida al mar. las primeras mentruaciones de las mujeres, etc.
Esta cultura permaneció intacta hasta la llegada de los europeos.

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