miércoles, 26 de noviembre de 2014

Domingo, 23 de noviembre de 2014

Aprovechando el tiempo libre del domingo continúo con la historia de Martinica.

Como dijimos, los primeros europeos en pisar Martinica fueron los españoles, sin embargo, fue D'Esnambuc, comerciante francés, el que creó la primera colonia francesa. Eran muchos los obstáculos naturales: el relieve montañoso, la selva tropical, las serpientes... Martinica y Santa Lucía eran las únicas que albergaban serpientes cuya mordedura era mortal. 
Se instaló en un lugar al que llamó Fort Saint-Pierre con unos doscientos colonos. En un principio la isla estaba bajo el mandato de la Compañía de las Islas de América . El rey se reservaba el derecho de designar en quién delegaba su poder.
Al año siguiente, d'Esnambuc enfermó y le cedió el comando del asentamiento a su sobrino, Jacques Dyel du Parquet. Para ese entonces la colonia contaba con una población de 700 hombres. Los colonos despejaron el terreno en los alrededores de Saint Pierre para poder practicar la agricultura. Plantaron mandioca y papas para alimentarse y urucú,índigo, tabaco, y luego cacao y algodón, para la exportación. Mercaderes franceses y extranjeros visitaban la isla con frecuencia para comprar estos productos exóticos, con lo que Martinica se transformó en una pequeña colonia próspera. En 1638 los colonizadores fundaron otro fuerte, Fort Saint Louis. Este fuerte, al igual que Fort Saint Pierre, no era más que una empalizada de madera. En 1640 se mejoró el fuerte agregando una zanja, paredes elevadas de roca y 26 cañones. Durante el siguiente cuarto de siglo los franceses tomaron el control de toda la isla. Eliminaron en forma sistemática a los caribes que se resistieron con tesón frente a la 
expansión francesa, con lo que los sobrevivientes fueron forzados a regresar a la península Caravelle en el Cabesterre (la zona de sotavento de la isla).
El azúcar era un producto muy provechoso y por eso los cultivos en Martinica se centraron casi exclusivamente en el cultivo de la caña de azúcar para su comercio. En 1636, el rey Luis XIII promulgó "La Traite des Noirs", que autorizaba la captura forzada de africanos en sus tierras natales y su transporte como para trabajar como esclavos en las plantaciones de caña francesas. A partir de este evento, la creolización o interacción entre los colonos franceses, llamado békés, y los esclavos ha sido un tema importante de la cultura de Martinica. Por más de doscientos años, la esclavitud y las revueltas de los esclavos ejercerán una gran influencia en la economía y la política de la isla. Próximamente haré una entrada únicamente dedicada a esto. Aun así, bajo la dirección de du Parquet, la economía de Martinica se desarrolló de la mano de las exportaciones hacia Francia y las vecinas colonias holandesas y británicas. En 1645, se creó el consejo de Soberanía, el cual tenía una serie de poderes, entre ellos el otorgar títulos nobiliarios a familias de las islas. En 1648, la "Compañía de las Islas de América" comenzó a dar por terminada sus actividades en la isla y en 1650 du Parquet compró la isla. En 1654, éste permitió a 250 judíos holandeses que huían de Brasil como consecuencia de la conquista portuguesa que se asentaran en Martinica, donde se dedicaron al comercio de la caña de azúcar. Éste era, con diferencia, el producto más requerido en Europa y pronto se convirtió en el principal bien exportable de Martinica. Por ese entonces, Martinica tenía una población de unos 5000 colonos y unos pocos indios caribes. Los caribes fueron eventualmente exterminados o se exiliaron en 1660.

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