Hemos estado más de diez horas sin electricidad en el barrio. Moviéndonos con una linterna que compramos de casualidad hace unas semanas. Toda la comida de la nevera y del congelador se ha ido al garete y está la cocina y el salón encharcados...
Lo único bueno de esto es que por la noche se veían perfectamente todas las constelaciones. En el exterior todo era negrura. Se oían las ranas muy cerca y las oíamos saltar a nuestros pies. Decidimos un día ir a una playa alejada de la civilización a ver las estrellas. Tiene que ser precioso...

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