domingo, 30 de noviembre de 2014

Domingo, 30 de noviembre de 2014

Hoy nos despertamos en el suelo de casa de Clara y Fiona. Hemos dormido incluso menos, pero mejor. 

Javi tiene una cita para ver un coche para posible compra; es la excusa perfecta para levantarnos pronto y aprovechar el día. Después de ver el coche nos vamos a una playa que una alumna me recomendó encarecidamente. Se llama Anse Michel y, a mi juicio, tiene muchas razones para recomendármela. Es preciosa, de aspecto salvaje y con el agua de color turquesa. La pega es que sigue habiendo plagas de algas tóxicas que ensucian las playas, pero aun así el paisaje es precioso. Con el fin de aprovechar el coche, decidimos ir a otra playa cercana que se llama Anse Trabaud. Es de pago porque es una zona protegida. No es la típica calita como las que hemos visto hasta ahora, sino que me recuerda a las playas del sur de España, de arena blanca y muy grandes para poder pasear. Hay mucho oleaje, me he dado un par de galletas considerables. Tenemos suerte y el tiempo también está de nuestra parte. Menos mal que ha merecido la pena, porque el camino no ha sido fácil. Ni para el Javi conductor ni para los bajos del coche...
Os dejo el mapa actualizado de la semana. Hay dos corazones porque aún no puedo decidir cuál de las dos playas me ha encandilado más, si Anse Dufour o Anse Michel. El jurado aún está deliberando,

En conclusión, un finde increíble con compañía inmejorable. Sois muy grandes chicos.


Sábado, 29 de noviembre de 2014: día surrealista volumen mil y uno.

Con apenas unas pocas horas dormidas, Javi y yo nos despertamos en el suelo de la cocina de casa de Rubén, Ángela y Andrea. El colchón está prácticamente deshinchado (después descubrimos que estaba pinchado) pero eso no es lo más incómodo, sino que nos entra el sol de cara por las ventanas sin persianas. Es algo que nunca entenderé de este país. Hay mosquitos y mucho calor, pero no hay persianas ni mosquiteras en las ventanas. Incomprensible. La cosa es que a las ocho de la mañana el sol pega que no veáis y es imposible seguir durmiendo. Nos levantamos y acompañamos a Rubén a una cita que tenía con el médico. Después de eso, nos vamos a dormir la mona un poco a la playa y cuando ya estamos más descansados, empezamos a preparar la comida de esta noche.
Aunque Acción de Gracias fue el jueves, Clara (con la que coincidí en el avión) y su compañera americana Fiona han ofrecido su casa para que todos los auxiliares nos reunamos. Hay que preparar algo de comer y llevarlo. Javi me salva de mi relación amor-odio con la cocina y le hago de pinche con sus recetas para que las podamos llevar en nombre de los dos, y como resultado obtenemos un bizcocho de zanahoria, un brownie de chocolate y galletas de mojito. No hubo muertos ni heridos leves. Por su parte, Ángela, Andrea y Rubén hacen croquetas de pollo y de pescado. 
Conseguimos terminar con tiempo para poder comer en la crepería que tienen debajo de casa. Las raciones son muy grandes y variadas. Yo me pedí una de pollo, patata, queso brie y queso de cabra. Y de ahí, volando a Case Pilote a probar las motos de agua.
Nunca había montado en una. No podemos conducirlas porque son muy grandes, pero Andrea tuvo suerte y le dejaron. En la primera ronda nos montamos Ángela y yo y nos dieron un paseo muy largo. Pasamos más de tres cabos, llegamos a la central eléctrica y vimos los acantilados desde una perspectiva que difícilmente habrías conseguido ver si no fuese por esa experiencia. El piloto nos decía si queríamos más velocidad y nos faltaba tiempo para responder. Alcanzamos unos 120 kilómetros por hora, pero la sensación al ir al descubierto hace que parezca que es mucho más. Hay que agarrarse muy fuerte para no caerse, porque con las olas las motos pegan unos saltos en el aire que te hacen rebotar. De hecho, nos tenemos que montar con ropa porque el bañador es resbaladizo para hacer eso. Fue increíble, y seguramente repitamos, pero ya por fin pilotando.
A todo esto, con tanta emoción del momento, olvidé que en uno de los bolsillos de los shorts llevaba el móvil. Sí, acabó en el mar. No, no murió, lo saqué vivito y coleando (a todos los que os metíais con mi zapatófono, quien ríe último ríe mejor...). Ahora mismo lo he mandado de retiro espiritual a un bol con arroz por si las moscas. Estoy incomunicada, sin despertados y sin reloj. Después, entre una cosa y otra, acabamos conociendo a la pareja de nuestro amigo. Tiene familia en Barajas (sí, Barajas Madrid) y habla muy bien español. Tiene dos hijas guapísimas y muy simpáticas.
Cuando llega la hora de irnos, nos lleva en la parte trasera de su camioneta hasta su casa para que vayamos allí directamente la próxima vez. Esa imagen será inolvidable: nosotros cinco con una de las niñas sentados en la parte de atrás de la camioneta agarrándonos para mantener el equilibrio con el viento en la cara. Seguíamos sin procesar desde el momento en el que se acercó a hablar con nosotros en el supermercado.
Una vez que nos hemos despedimos, volvemos volando a Schoelcher a prepararnos para ir a François a la cena de Acción de Gracias. Llegamos una hora tarde (en nuestra línea española). Han preparado una mesa enorme, seremos más de cuarenta personas contando con su casera, su hija, amigos de la hija, los auxiliares de España, Inglaterra, Estados Unidos, Escocia y Canadá. Vamos hablando por turnos para contar qué hemos preparado y también para que cada uno de las gracias por lo que se considere afortunado. Me parece bonito y el pavo tradicional está buenísimo.
Y después, música, está claro. Me muero de ganas de bailar y eso hago durante toda la noche mientras hablamos con unos y con otros. Salsa, bachata, merengue e incluso ritmos africanos. Fiona es amante de la cultura africana y tiene mucho repertorio. No es nada fácil ese tipo de baile.
Fue un día para recordar. 

Viernes, 28 de noviembre de 2014: día surrealista volumen mil


¡Vieeernes! Hemos alquilado un coche Javi, Rubén, Ángela, Andrea y yo para aprovechar todo el fin de semana. Pasa Javi a recogerme y vamos a Schoelcher a comer con los demás. Después elegimos ir a Case Pilote, un pueblito pesquero que queda relativamente cerca. Es muy pequeño, hay más gallinas que personas y los pocos que hay nos miran como si fuésemos marcianos. En ese momento en la playa estaban haciendo pesca de arrastre mientras unos pájaros enormes ser ciernen sobre la red viendo si pueden pillar algo. No nos podemos quedar mucho porque tenemos que ir a hacer compra para cenar. Lo que parecía una simple visita al súper se convierte en el inicio de una nueva aventura. Entre una cosa y otra, se nos acerca a hablar un tipo que, después de meternos un rollo sobre su vida en español (campeón del mundial de motos de agua, pionero en Martinica, jefe de seguridad de Case Pilote, blablabla) nos da su número de teléfono para que mañana volvamos a montar en moto de agua con él. Así, porque nosotros lo valemos. Sin terminar de procesar bien, hacemos la cena en casa mientras calentamos motores y nos vamos al Garage, el bar donde acabamos siempre que salimos. Allí se nos unen Rafa y Aube, los que dieron la primera fiesta cuando llegamos. Son ex auxiliares que se quedaron a vivir aquí. Son el alma de la fiesta y asiduos del bar. Conseguimos bailar bachata y algo de salsa, pero la fiesta es de temática soviética esta vez, así que pronto cambian el tipo de canciones. Decidimos retirarnos pronto porque nos esperan un par de días intensos.





Jueves, 27 de noviembre de 2014: Acción de Gracias

Hoy consigo llegar al lycée a tiempo. Sigo teniendo problemas con los horarios, se me cancelan clases... Pero consigo hacer un hueco para poder hacer bélé en el colegio. El profesor es uno de los profesores de historia y la profesora de educación física me ayuda mucho. 
Hoy es un día especial: es Acción de Gracias, Para Hayley es importante que lo celebremos juntas e invita a un buen amigo también. Ha preparado rosbif, puré de patata, ensalada, salsas y un bizcocho de chocolate con galletas Oreo.
Aunque es religiosa en origen, está considerada como una festividad secular. Se celebra en familia 
Como sabéis, en esta fiesta es tradición hacer una pequeña intervención contando por qué nos sentimos agradecidos. Yo di gracias por poder estar en Martinica celebrando esta fiesta por primera vez, por haberles conocido y por poder contar con la buena gente que me rodea tanto aquí como en España. Hayley dio gracias, en primer lugar, por contar con un vaso de ron encima de la mesa. y en segundo lugar, por poder formar parte de esta pequeña familia en Martinica y por todo lo que vamos a vivir juntas. No derramé lagrimones, qué va.
A partir de ahí, consiste en comer y beber. Cumplimos todos y cada uno de los requisitos. 

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Miércoles, 26 de noviembre de 2014

Hoy he andado haciendo cosas que tenía atrasadas y no he tenido tiempo de avanzar con el libro. Lo próximo que quería ver era el tema de la esclavitud, que dará para largo. Un día de descanso para las casi sesenta entradas del blog no está mal, ¿no?
Dentro de un mes ya será Navidad no el calor que hace no lo tenemos interiorizado. Las luces con palmeras no pegan... Tengo que echar mano de la cámara para ilustraros.
Aquí os dejo un mapa de Martinica editado. Las flechas azules indican los sitios en los que ya he estado, la estrella el sitio donde vivo, los diamantes verdes, donde trabajo y el corazón, mi lugar preferido hasta el momento. Esta idea tan buena la saqué de Gabi, la auxiliar de portugués. ¡Gracias!
Iré actualizándolo.


Un besazo enorme.

Martes, 25 de noviembre de 2014

Hoy tengo día libre. Me dedico a adelantar trabajo atrasado y quedo con Cris, que también tiene día libre. Cuando Vicent sale de trabajar, se viene a casa y terminamos haciendo Skype con mi madre. Somos muchos los que ya nos estamos rompiendo la cabeza con el futuro e intentamos planear qué hacer cuando se acabe esta experiencia.

Durante la cena, Hayley y yo nos contamos las novedades de E EUU y España, respectivamente. El agente de policía de 28 años que mató en agosto a Michael Brown, un joven afroamericano desarmado en Ferguson, Missouri, seguirá libre y no afrontará un proceso judicial. Tras tres meses de deliberación, la Fiscalía anunció este lunes la resolución de un jurado formado por nueve blancos y tres negros. Dicho jurado decidió no presentar cargos contra Wilson al considerar que no existen suficientes pruebas para procesarle por el asesinato... El policía está en libertad y mantiene su sueldo desde el suceso, que desencadenó una de las mayores protestas raciales en este país en las últimas décadas. Esto ha desatado el caos en muchos puntos de Estados Unidos... 

Yo le cuento que cada vez que me meto en Twitter alucino pepinillos con Podemos, los unos, los otros, y luego con la gente que no tiene nada mejor que hacer que debatir sobre la herencia de la duquesa de Alba. Estamos todos locos. Aquí y en cualquier parte del mundo...

Lunes, 24 de noviembre de 2014

Hoy he llegado una hora tarde al trabajo. Estoy cansada de depender de la divina providencia para moverme por aquí y llegar a tiempo...

Siguiendo en la línea de estos días: después de la extinción de los caribes en Martinica, en 1658, los padres dominicos construyeron una propiedad en Fonds Saint-Jacques. Desde 1693 hasta 1705, este fue el hogar del Padre Labat, el sacerdote dominicano francés que mejoró la destilería. Labat era también explorador, arquitecto, ingeniero, e historiador y luchó como soldado contra los británicos. En 1664, Luis le transfirió la isla a la recién creada Compagnie des Indes Occidentales. Al año siguiente, durante la Segunda Guerra anglo-holandesa, una flota holandesa se refugió en Martinica para hacer reparaciones luego de que la flota tuviera un encuentro con naves británicas en proximidades de Barbados. Dos años después un huracán arrasó Martinica y Guadalupe, matando 2 000 personas. Este fue el primero de varios desastres naturales que asolarían a la población de Martinica a lo largo de los próximos siglos. En 1666 y 1667 Martinica fue atacada sin éxito por los británicos.
En 1672, Luis XIV ordenó se construyera una ciudadela, llamada Fort Saint Louis, en la bahía de Fort Royal para defender Martinica. Al año siguiente la Compagnie des Indes Occidentales decidió fundar un pueblo en Fort Royal, a pesar de que el sitio era un pantano y foco de malaria. La Compagnie des Indes Occidentales quebró en 1674, y la colonia pasó a ser administrada directamente por la corona francesa. La administración de Martinica era la responsabilidad de un Consejo. El rey designaba dos miembros: el teniente-general y el administrador. Ellos elegían a los otros miembros del Consejo (el gobernador, el Attorney General y el juez civil). Esta organización duró hasta 1685.
Durante la Tercera Guerra anglo-holandesa, el general a cargo holandés regresó a Martinica en 1674, esta vez con la intención de capturar Fort Royal. La falta de vientos y la resistencia de los franceses armados de cañones evitó que pudiera entrar al puerto. Los franceses repelieron su intento de poner pie a tierra con sus tropas. En 1675, el primer Gobernador General de las Indias Occidentales llegó a Martinica donde estuvo a cargo hasta 1677. Su sucesor trazó un plano para establecer la ciudad de Fort Royal y para mejorar las fortificaciones de Fort Saint Louis. También fue responsable de la construcción de un muro de 487 metros de largo que requirió 10 años en ser construido y que rodeaba la península en la que se encontraba el fuerte. El crecimiento del pueblo se realizó a costa del progresivo drenaje y limpieza del pantano-manglar. Para 1681, Fort-Royal era la capital administrativa, militar y política de Martinica. Sin embargo, en aquel momento Saint Pierre, a causa de su mejor puerto, seguía siendo la capital comercial.
Mientras tanto, en Francia, Jean-Baptiste Colbert colaboró a la elaboración de la primera versión del Code Noir (Código Negro) promulgado por Louis XIV en marzo de 1685. Consistía en un conjunto de textos de ley que regulaban la esclavitud en las colonias. El código prohibía algunas acciones crueles, pero institucionalizaba otras, incluyendo la esclavitud en sí misma, y describía a los esclavos como bienes muebles. Colbert también ordenó la expulsión de los judíos de todas las islas francesas. Estos judíos se trasladaron a la isla holandesa de Curaçao, donde prosperaron. En 1692, el gobernador y teniente federal de las colonias francesas de América designó a Fort Royal ciudad capital de Martinica. 

Domingo, 23 de noviembre de 2014

Aprovechando el tiempo libre del domingo continúo con la historia de Martinica.

Como dijimos, los primeros europeos en pisar Martinica fueron los españoles, sin embargo, fue D'Esnambuc, comerciante francés, el que creó la primera colonia francesa. Eran muchos los obstáculos naturales: el relieve montañoso, la selva tropical, las serpientes... Martinica y Santa Lucía eran las únicas que albergaban serpientes cuya mordedura era mortal. 
Se instaló en un lugar al que llamó Fort Saint-Pierre con unos doscientos colonos. En un principio la isla estaba bajo el mandato de la Compañía de las Islas de América . El rey se reservaba el derecho de designar en quién delegaba su poder.
Al año siguiente, d'Esnambuc enfermó y le cedió el comando del asentamiento a su sobrino, Jacques Dyel du Parquet. Para ese entonces la colonia contaba con una población de 700 hombres. Los colonos despejaron el terreno en los alrededores de Saint Pierre para poder practicar la agricultura. Plantaron mandioca y papas para alimentarse y urucú,índigo, tabaco, y luego cacao y algodón, para la exportación. Mercaderes franceses y extranjeros visitaban la isla con frecuencia para comprar estos productos exóticos, con lo que Martinica se transformó en una pequeña colonia próspera. En 1638 los colonizadores fundaron otro fuerte, Fort Saint Louis. Este fuerte, al igual que Fort Saint Pierre, no era más que una empalizada de madera. En 1640 se mejoró el fuerte agregando una zanja, paredes elevadas de roca y 26 cañones. Durante el siguiente cuarto de siglo los franceses tomaron el control de toda la isla. Eliminaron en forma sistemática a los caribes que se resistieron con tesón frente a la 
expansión francesa, con lo que los sobrevivientes fueron forzados a regresar a la península Caravelle en el Cabesterre (la zona de sotavento de la isla).
El azúcar era un producto muy provechoso y por eso los cultivos en Martinica se centraron casi exclusivamente en el cultivo de la caña de azúcar para su comercio. En 1636, el rey Luis XIII promulgó "La Traite des Noirs", que autorizaba la captura forzada de africanos en sus tierras natales y su transporte como para trabajar como esclavos en las plantaciones de caña francesas. A partir de este evento, la creolización o interacción entre los colonos franceses, llamado békés, y los esclavos ha sido un tema importante de la cultura de Martinica. Por más de doscientos años, la esclavitud y las revueltas de los esclavos ejercerán una gran influencia en la economía y la política de la isla. Próximamente haré una entrada únicamente dedicada a esto. Aun así, bajo la dirección de du Parquet, la economía de Martinica se desarrolló de la mano de las exportaciones hacia Francia y las vecinas colonias holandesas y británicas. En 1645, se creó el consejo de Soberanía, el cual tenía una serie de poderes, entre ellos el otorgar títulos nobiliarios a familias de las islas. En 1648, la "Compañía de las Islas de América" comenzó a dar por terminada sus actividades en la isla y en 1650 du Parquet compró la isla. En 1654, éste permitió a 250 judíos holandeses que huían de Brasil como consecuencia de la conquista portuguesa que se asentaran en Martinica, donde se dedicaron al comercio de la caña de azúcar. Éste era, con diferencia, el producto más requerido en Europa y pronto se convirtió en el principal bien exportable de Martinica. Por ese entonces, Martinica tenía una población de unos 5000 colonos y unos pocos indios caribes. Los caribes fueron eventualmente exterminados o se exiliaron en 1660.

Sábado, 22 de noviembre de 2014

Unos años antes del descubrimiento de América, los viajes marítimos portugueses a la India bordeando la costa de África y siguiendo el derrotero hacia el este a través del Océano Índico sirvieron como un estímulo para otros navegantes europeos que creían que era posible llegar a las regiones de Asia oriental navegando hacia el oeste. Cristóbal Colón defendía la hipótesis de que la tierra era redonda y que se podía alcanzar el oriente navegando hacia poniente. En representación de los Reyes Católicos de Castilla y Aragón, realizó cuatro famosos viajes desde Europa a América en 1492, 1493, 1498 y 1502. En el primero de ellos llegó a América el 12 de octubre de 1492, a una isla de las Bahamas llamada Guanahani, cuya exacta localización aún se discute. A partir del tercer viaje, descubrimientos y conquista progresaron conjuntamente.  Los Reyes Católicos, particularmente la reina Isabel I de Castilla, decidieron ayudar a Cristóbal Colón en su proyecto de llegar a Asia por el oeste. 
Cuando en 1492 Colón desembarca en Guanahaní, taínos y españoles intercambiaron productos pacíficamente, pero aquellos no tenían posesiones de oro, principal producto que buscaban los españoles.  Sin embargo, a pesar de la buena relación entre taínos y españoles, Colón ya pensaba en Guanahaní, en la posibilidad de esclavizarlos. No fue hasta su cuarto y último viaje en mayo de 1502 cuando descubrieron Martinica, Dominica, La Española , Jamaica y Cuba. De allí navegó hacia la costa de Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá, donde logró rescatar (comerciar) cierta cantidad de oro. Sin embargo, en aquel momento Martinica no resultó atractiva para los españoles. En noviembre fundaron Portobelo y poco después, también en la costa panameña, Nombre de Dios. Tras sufrir un ataque indígena tuvieron que poner rumbo a Cuba, pero naufragan a la altura de Jamaica. Hasta ese momento, el cuarto viaje colombino había servido para probar que desde Brasil a Honduras no existía paso alguno hacia el oriente. Desde Jamaica, Colón despacha a siete de sus hombres para que pidan socorro en La Española (Santo Domingo). Por fin, en julio de 1504 los náufragos son rescatados y en noviembre de aquel año Colón llegaba, ya muy enfermo, a España. Fallece en mayo de 1506, sin reconocer que, en realidad, había hallado un nuevo continente.
La expresión «descubrimiento de América» para referirse a la llegada de Cristóbl Colón al continente americano es criticada por diversos sectores, culturas y estudiosos, dando lugar a un amplio y apasionado debate. Esta confrontación ha estado íntimamente vinculada al uso de los términos Día de la Raza, Día de la Hispanidad, Día de la Resistencia Indígena y otros creados para referirse al mismo suceso. 

Viernes, 21 de noviembre de 2014

Sigue lloviendo. Organizo una cena en casa para quienes pueden venir. Somos expertos hilando temas y nos acaban dando las tres de la mañana.
El finde va a ser casero, largo y con mucha agua. Habrá que guardar las energías para el que viene.

Jueves, 20 de noviembre de 2014

Entre una cosa y otra no he ido a clase. Una de las razones es esto. Una vez más, alerta naranja y cortes de electricidad. Mi compi tiene la no-sana costumbre de ir sin taparse y sin paraguas y ha cogido un gripazo descomunal.
Qué ganas tenemos de que termine la época de lluvias. Lleva casi un mes lloviendo todos los días... Prevemos un finde entero en casa sin salir. Estos días he devorado los primeros capítulos del libro. Comenzamos con la época de los amerindios en las Antillas.
Como os conté el día del museo, los primeros habitantes fueron los arawaks (5000-1000 a.C). Ocuparon la región del Atlántico Norte, más concretamente en Lorrain y Sainte-Marie- Era una zona próspera para ellos por la cercanía del río y por la posibilidad de instalarse a cierta altura. Sin embargo, la brutal invasión de los caribes venidos de Guyana en el siglo X provoca el fin de los arawak. Eran buenos navegadores, aunque sólo controlaban la piragua (hasta la llegada de los españoles). Esta instalación convierte el arco antillés en cordón umbilical con Guyana.
En esta sociedad no existe la propiedad privada, el territorio pertenece a la comunidad. Esta igualdad excluye, por lo tanto, todo tipo de jerarquía social. Sin embargo, existe la figura de los jefes, un cargo temporal: los que se encargan de las canoas, los que tienen vivienda y los que son elegidos por una especie de sufragio o mostraron gran valentía durante la guerra. De estos últimos, sólo hay uno por isla. Asentaban sus viviendas en la playa o en las orillas del río, pero las plantaciones las disponían en puntos altos para evitar el exceso de humedad. En estas plantaciones se divide el trabajo entre hombres y mujeres. Los hombres se dedican a la pesca, a  trabajar la madera o a hacer artesanía. Las mujeres, por otro lado, se encargan de ir en busca de mandioca y la cargan de vuelta al poblado para trabajarla arduamente para fabricar harina. Las mujeres también tienen el rol de médico dentro de a familia. Hay que destacar que la poligamia era algo natural. Podían tener hasta cinco o seis mujeres.
La vida social consistía en rituales para celebrar el comienzo de una guerra, cuando un recién nacido era varón, cuando se les cortaba el pelo por primera vez, cuando llevaban una canoa recién construida al mar. las primeras mentruaciones de las mujeres, etc.
Esta cultura permaneció intacta hasta la llegada de los europeos.