domingo, 14 de diciembre de 2014

Domingo, 14 de diciembre de 2014: te quiero amiga.

La profecía se ha cumplido. Tengo agujetas no sólo en el culo, sino en brazos y piernas en general. Estoy dolorida. Pero tengo un mejor tema del que hablar.

Hoy os quiero presentar a una persona muy especial.
Se llama Rebeca y la conocí en la universidad. En poco tiempo se convirtió en una de las personas más especiales de mi vida, quizá porque nunca conocí a nadie como ella. Tiene un corazón enorme, de oro y relleno de chuches y la sonrisa más amplia que jamás vi a nadie. En mis peores días consiguió hacerme sonreír recordándome que debía sentirme especial porque tengo las mismas iniciales que Mickey Mouse y tengo un apellido que deriva de montaña (así me llama ella), y que por eso soy grande, fuerte y me gusta la nieve. Y eso es lo que me gusta de ella. Siempre ve lo bueno de la gente, quiere que nos demos cuenta de lo que tenemos y le da igual todo lo demás. 

Hoy os hablo de ella porque la echo de menos. Y más que lo voy a hacer. No contenta con estar a más de siete mil kilómetros de distancia (mea culpa, lo sé), hace poco decidió irse a Tailandia durante un tiempo a realizar trabajos de voluntariado con niños necesitados que han sufrido tráfico sexual y más vejaciones. Ha decidido pasar Navidad y más tiempo después muy lejos de su casa para ayudar a personas necesitadas. A pesar del bajón que me dio al averiguar que nos van a separar casi 16.000 kilómetros y 11 horas de diferencia, no puedo estar más orgullosa por poder contar con alguien tan especial que me saca lo mejor de mí.

Y siendo positiva como ella, le deseo lo mejor del mundo y esperaré impaciente su vuelta.
Porque mi sol seguirá siendo el mismo que el suyo.
Te quiero.





Sábado, 13 de diciembre de 2014

Bueno, lo de hoy es de libro. 

Hace un mes más o menos el programa de RTVE Españoles por el Mundo contactó con algunos españoles de la isla para hacer un reportaje sobre Martinica. Después de hablar algunas cosas, se acordó que íbamos a colaborar un poco con ellos durante la entrevista que le iban a hacer a nuestro buen amigo Javi dentro de una semana. La cosa es que ayer durante el festival de los horrores me llama Javi y me dice que la grabación es mañana y que necesitamos pensar en algo ya. Así, con calma y tranquilidad.
Al final lo que hacemos es filmar practicando yole, deporte nacional de Martinica, y después hacer un pequeño picnic en la playa. Es genial, un poco complicado cuando tienes ves el mar pasar a toda velocidad ante tus ojos mientra estás colgado de un palo cual gallina, sin más agarre que tus propias manos, pero es un deporte en equipo muy divertido. Aunque por la postura que hemos mantenido durante toda la tarde, mañana se prevén agujetas en el frente trasero. 
Para finalizar la jornada, nos vamos a cenar y a tomar algo por ahí con el reportero y el cámara y aprovechamos para cotillear y preguntar. Definitivamente sería el trabajo de mi vida...

Próximamente Españoles por el mundo: MARTINICA. 

Viernes, 12 de diciembre de 2014

Uno de los chicos que conocí la semana pasada nos invita a celebrar su cumpleaños en un barco. Fuimos desde Fort-de-France hasta más allá del Carbet por alta mar. Las vistas eran preciosas, hizo buen tiempo y volvimos cuando era de noche. No había nada contaminación lumínica y vi las estrellas como nunca en mi vida... Precioso.
Así, extrapolado. Sólo voy a hacer una breve mención a la gente que había en aquella fiesta porque no me puedo quedar callada, pero no quiero gastar más energías desahogándome.
Era un círculo de gente que se han dedicado a vacilarnos lo que han querido y más; no han parado de tomarnos el pelo, de reírse de nuestro acento y de nuestra manera de pensar simplemente por ser diferente a la suya. He tenido que oír comentarios xenófobos, racistas y machistas por parte de un grupo de niñatos (y no tan niñatos...) que se creen los dueños del mundo y por ello con derecho a meterse con los que consideran más débiles.  Nunca me había pasado esto siendo ya adulta. Nunca. Semejante sangre fría, y falta de valores me saca la vena peleona. Y lo he dejado claro: Soy extranjera, no gilipollas, y hemos pasado por mucho para llegar hasta donde estamos ahora.
He dicho. Hombre ya.
Mañara será otro día.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Jueves, 11 de diciembre de 2014

Hoy he empezado con las presentaciones sobre la Navidad en España: los belenes vivientes, la lotería, los Santos Inocentes, Nochevieja, los Reyes Magos... Incluso les he hablado del Olentzero. Les he puesto un vídeo de las campanadas y otro del momento del Gordo en la lotería de 2013. He pensado en preparar una sorpresa y llevar uvas para simular las campanadas 
He conocido a los hijos de la profesora que habitualmente me lleva de vuelta a casa. Son un encanto. Me han invitado un día a comer con ellos cuando llegue la Navidad.
Para calentar motores para el finde, nos reunimos en el bar de Ducos Javi, Cris, Úrsula, Vicent, Diego, Axel, Clara, Sarah, Fiona y Clara para tomar algo. Me llevan después de vuelta a casa y Hayley está cenando con su amigo Karim, que me cae genial y nos quedamos hasta las mil hablando. Es un tío muy sabio, Le he pedido una cena semanal aquí en casa, jajaja.

El finde promete señores...

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Miércoles, 10 de diciembre de 2014

Seguimos con papeleos e historias. Cuando terminen los papeleos de llegada habrá que empezar a hacer lo de salida... Qué tortura más lenta y dolorosa.
Estoy preparando algunas entradas sobre el criollo y sobre vocabulario local. Aquí os dejo una foto que saqué en el museo de Arqueología con palabras amerindias que aún persisten en el francés de hoy en día.
Empezamos a planear el finde, que promete.
Y las Navidades también.
Tic, tac, tic, tac...

Martes, 9 de diciembre de 2014

Hoy he ido a ver un coche para comprar a partir de un anuncio que me pasó Javi de Leboncoin. Tiene buena pinta.
Hayley quiere dejar de pedirme tortillas de patata para cenar y hoy la hemos hecho juntas. La próxima la quiere hacer ella. Me sale bien con la misma frecuencia con la que ocurren los eclipses, pero la intención es lo que cuenta. También hemos empezado a tomar vitamina B1 para evitar que nos piquen los mosquitos, os contaré si funciona. 

Lunes, 8 de diciembre de 2014

Hoy consigo llegar súper pronto al lycée porque mientras hacía autostop me he encontrado con Vicent y Cris que venían de trabajar y me han llevado. Se me ha iluminado la cara al verles.
Por fin he terminado una actividad que preparé hace siglos sobre curiosidades de España. Con las clases de los lunes no lo había conseguido terminar porque participan mucho. Eso es muy bueno, pero había hecho la actividad muy larga para compensar aquellas clases en las que no consigo que hablen. Como resultado final de este experimento, nos encontramos con que:

- Se mueren de risa cuando les enseño cómo representamos el canto de un gallo. ¡KIKIRIKIII!
- Piensan que es imposible que un restaurante te de mesa a las once de la noche
- Se sorprende con la situación legal de los homosexuales 
- No comprenden cómo teniendo ese salario mínimo y semejante índice de paro tengamos más horario laboral que ellos.
- Les sorprende que mueran seis toros por corrida. "¿Con matar a un no tienen suficiente"?
- Por lo tanto, creen que la carne más consumida es vacuna, cuando en realidad es porcina.
- Por alguna extraña razón, piensan que cuando vamos al cine comemos nachos con queso.

Así, los lunes son menos lunes.

Domingo, 7 de diciembre de 2014

Día de vagoneta para compensar el finde parrandero que me he pegado. Aprovecho para hacer Skype, porque sin Whatsapp la comunicación con aquellos que no tiene Facebook se ha reducido mucho. Os dejo esta foto que me sacó mi buena amiga Cris hace un tiempo. Suena a topicazo, pero los atardeceres más bonitos los he visto aquí.
¡Buena semana a todos!


Sábado, 6 de diciembre de 2014

Hoy tenemos invitación para ir a un Chante Noël. ¿Y eso qué e lo que e? Pues es un recital de villancicos (cantiques, en francés), una tradición como la que tenemos en España. Pero el parecido acaba ahí. Personalmente, no me lo esperaba así.
Lo ha organizado el lycée donde trabaja Hayley. Hay comida tradicional y los hijos de los profesores corren por todas partes. Y el alcohol también corre... por las venas del público. Es algo a tener en cuenta después. Entonces empiezan los villancicos y me quedo con la boca abierta. ¿Por qué no se me había ocurrido que, estando en el Caribe, los villancicos tendrían ritmo caribeño acompañado con tambores y demás? No lo habría imaginado jamás. Los cantantes se desmadran y la gente coge lo que tiene a mano, desde las palmas hasta una botella de ron vacía para marcar el ritmo y colaborar. Van pasando libros con la letra para que todos cantemos en voz alta mientras bailamos. Sí, bailamos. Aquello se desmadra cada vez más y los bailes que se marcan los amigos desentonan con el contenido de las letras y yo cada me arrepiento más de haber dejado la cámara en casa. Os dejó aquí un ejemplo de villancicos martiniqueños, pero el ambiente es muy diferente. Quizá es que caímos en el recital más marchoso de la isla... Pero fue genial. 
Por la noche nos vamos a la Full Moon. ¡Otra vez! Ya ha pasado un mes de la anterior! El tiempo vuela... Esta vez la fiesta no es tan grande como la de la vez anterior, pero hay más gente. Hoy me doy cuenta de lo realmente pequeña que es la isla y de que ya llevo aquí dos mesazos, porque me encuentro con más de ocho conocidos que no tienen nada que ver con el entorno de los auxiliares. Una vez más, bebemos, bailamos, conocemos gente y acabamos descalzos (vale, sólo yo...) sentados en la arena hablando cuando se termina la fiesta. Ya no hay duda: a la próxima volvemos. Es el resultado de gente maja y una luna enorme en todo lo alto iluminando el buen ambiente. ¿Qué más se puede pedir?






Viernes, 5 de diciembre de 2014

¡VIEEERNES!

Después de que un colega me de plantón por segunda vez, decido acoplarme a Hayley y a su plan de salir con un amigo martiniqueño y su grupo de amigos. Nos pasa a recoger y vamos a un pub en Le Lamentin. Nada más entrar, nos acercamos a su grupo de amigos y descubro con sorpresa que conozco a uno pero no caigo de qué. Me viene esas sensación tan incómoda provocada por la sonrisa tan amplia con la que la otra persona se acerca a saludar mientras tú te rompes la cabeza pensando en una lista de escenarios posibles donde puedas ubicar al sujeto en concreto, pero no caes. Hay algo que no cuadra. También hay que sumar que en ese momento somos las dos únicas chicas que hay en todo el pub y nos miran como si fuésemos marcianos. Cuando ya está cerca de mí y me saluda con un "bonsoir mademoiselle María", caigo. Es mi banquero. El que me abrió la cuenta después de aquella odisea de papeleos y acto seguido decidió darme su número personal en un post-it adherido al contrato. Al que nunca llamé, por cierto. Claro, como las dos veces que le he visto ha sido de traje y ahora va con ropa de calle, pues me he despistado. Se lo hago saber, para que no piense que me había olvidado de él. Entre los nervios y que a la vez me están presentando a más gente, mezclo frases y conceptos y acabo soltando algo que lo hace desternillarse de risa. No es muy apropiado decir a alguien que sueles ver de uniforme o traje "no te había reconocido con ropa". Delante de más gente, al menos. 
Paso la breve noche hablando con él y con otro amigo suyo que resulta ser el hijo del alcalde de Case Pilote, donde montamos en moto de agua el finde pasado, y por supuesto conoce al amigo que nos llevó. Esta isla es un pañuelo. 

Jueves, 4 de diciembre de 2014

Sigo sin muchas novedades... Buscando coche, preparando actividades... La semana que viene haré cosas para ver tradiciones navideñas típicas españolas, y seguro que las reacciones de los chicos darán que hablar.
Os dejo un vídeo que grabé el sábado pasado en la plaza de Schoelcher, no recuerdo el nombre del baile pero lo preguntaré.



Miércoles, 3 de diciembre de 2014

Hoy después del trabajo vienen Vicent y Cris a recogernos a Hayley y a mí para ir al Diamant, ciudad del sur donde vive la tutora de Vicent. Se llama Helga y está como una cabra. Es muy simpática.
Nos lleva al museo del Rocher du Diamant, esto es, la roca que se ve en la foto de la izquierda. Es el símbolo por excelencia de la isla.
Es un pequeño islote deshabitado en el sureste de Martinica,a unos tres kilómetros de la punta de Diamant en el canal de Santa Lucía (canal de Sainte-Lucie). La isla debe su nombre a las reflexiones de las paredes en determinados momentos del día, que evocan los de una piedra preciosa. Es un vestigio de la fuerte actividad volcánica que afectó a la región en otro tiempo.
En el siglo XIX, Francia e Inglaterra trataban de obtener el control del arco de islas, por lo que los británicos decidieron ocupar la roca. En enero de 1804, tomando ventaja de la sorpresa y ayudado por el clima favorable, se apresuró a fortificarla. Durante diecisiete meses, las tropas francesas intentaron en vano recuperar la isla, pero en 1805 el gobernador de la isla logró arrebatar la Roca del diamante a los británicos. Hoy en día está prohibido su acceso y está protegido. Se colocaron unas cámaras de manera estratégica para observar la maravillosa fauna y flora, de hecho, puede que la roca sea el último refugio de un reptil endémico de Martinica, la couleuvre couresse, Dentro del museo podemos ver en directo la vida de los animales como si fuese un documental. Una de las cámaras es submarina, y nos da la oportunidad de ser testigos de los tesoros que albergan las profundidades próximas a la roca.




Martes, 2 de diciembre de 2014

No tengo mucha novedad para contar. Todo en clase va bien y parece que es recíproco...

Se me cae la baba.

Lunes, 1 de diciembre de 2014


No había caído en la cuenta de que he perdido todos los números que había conseguido aquí, así que esta semana se presenta nivel Cluedo averiguando quién me escribe según lo que me dicen y la manera de escribir. Mientras tanto me he agenciado esta joyita. Mola ¿eh?
Qué ganas de que llegue Navidad...

domingo, 30 de noviembre de 2014

Domingo, 30 de noviembre de 2014

Hoy nos despertamos en el suelo de casa de Clara y Fiona. Hemos dormido incluso menos, pero mejor. 

Javi tiene una cita para ver un coche para posible compra; es la excusa perfecta para levantarnos pronto y aprovechar el día. Después de ver el coche nos vamos a una playa que una alumna me recomendó encarecidamente. Se llama Anse Michel y, a mi juicio, tiene muchas razones para recomendármela. Es preciosa, de aspecto salvaje y con el agua de color turquesa. La pega es que sigue habiendo plagas de algas tóxicas que ensucian las playas, pero aun así el paisaje es precioso. Con el fin de aprovechar el coche, decidimos ir a otra playa cercana que se llama Anse Trabaud. Es de pago porque es una zona protegida. No es la típica calita como las que hemos visto hasta ahora, sino que me recuerda a las playas del sur de España, de arena blanca y muy grandes para poder pasear. Hay mucho oleaje, me he dado un par de galletas considerables. Tenemos suerte y el tiempo también está de nuestra parte. Menos mal que ha merecido la pena, porque el camino no ha sido fácil. Ni para el Javi conductor ni para los bajos del coche...
Os dejo el mapa actualizado de la semana. Hay dos corazones porque aún no puedo decidir cuál de las dos playas me ha encandilado más, si Anse Dufour o Anse Michel. El jurado aún está deliberando,

En conclusión, un finde increíble con compañía inmejorable. Sois muy grandes chicos.


Sábado, 29 de noviembre de 2014: día surrealista volumen mil y uno.

Con apenas unas pocas horas dormidas, Javi y yo nos despertamos en el suelo de la cocina de casa de Rubén, Ángela y Andrea. El colchón está prácticamente deshinchado (después descubrimos que estaba pinchado) pero eso no es lo más incómodo, sino que nos entra el sol de cara por las ventanas sin persianas. Es algo que nunca entenderé de este país. Hay mosquitos y mucho calor, pero no hay persianas ni mosquiteras en las ventanas. Incomprensible. La cosa es que a las ocho de la mañana el sol pega que no veáis y es imposible seguir durmiendo. Nos levantamos y acompañamos a Rubén a una cita que tenía con el médico. Después de eso, nos vamos a dormir la mona un poco a la playa y cuando ya estamos más descansados, empezamos a preparar la comida de esta noche.
Aunque Acción de Gracias fue el jueves, Clara (con la que coincidí en el avión) y su compañera americana Fiona han ofrecido su casa para que todos los auxiliares nos reunamos. Hay que preparar algo de comer y llevarlo. Javi me salva de mi relación amor-odio con la cocina y le hago de pinche con sus recetas para que las podamos llevar en nombre de los dos, y como resultado obtenemos un bizcocho de zanahoria, un brownie de chocolate y galletas de mojito. No hubo muertos ni heridos leves. Por su parte, Ángela, Andrea y Rubén hacen croquetas de pollo y de pescado. 
Conseguimos terminar con tiempo para poder comer en la crepería que tienen debajo de casa. Las raciones son muy grandes y variadas. Yo me pedí una de pollo, patata, queso brie y queso de cabra. Y de ahí, volando a Case Pilote a probar las motos de agua.
Nunca había montado en una. No podemos conducirlas porque son muy grandes, pero Andrea tuvo suerte y le dejaron. En la primera ronda nos montamos Ángela y yo y nos dieron un paseo muy largo. Pasamos más de tres cabos, llegamos a la central eléctrica y vimos los acantilados desde una perspectiva que difícilmente habrías conseguido ver si no fuese por esa experiencia. El piloto nos decía si queríamos más velocidad y nos faltaba tiempo para responder. Alcanzamos unos 120 kilómetros por hora, pero la sensación al ir al descubierto hace que parezca que es mucho más. Hay que agarrarse muy fuerte para no caerse, porque con las olas las motos pegan unos saltos en el aire que te hacen rebotar. De hecho, nos tenemos que montar con ropa porque el bañador es resbaladizo para hacer eso. Fue increíble, y seguramente repitamos, pero ya por fin pilotando.
A todo esto, con tanta emoción del momento, olvidé que en uno de los bolsillos de los shorts llevaba el móvil. Sí, acabó en el mar. No, no murió, lo saqué vivito y coleando (a todos los que os metíais con mi zapatófono, quien ríe último ríe mejor...). Ahora mismo lo he mandado de retiro espiritual a un bol con arroz por si las moscas. Estoy incomunicada, sin despertados y sin reloj. Después, entre una cosa y otra, acabamos conociendo a la pareja de nuestro amigo. Tiene familia en Barajas (sí, Barajas Madrid) y habla muy bien español. Tiene dos hijas guapísimas y muy simpáticas.
Cuando llega la hora de irnos, nos lleva en la parte trasera de su camioneta hasta su casa para que vayamos allí directamente la próxima vez. Esa imagen será inolvidable: nosotros cinco con una de las niñas sentados en la parte de atrás de la camioneta agarrándonos para mantener el equilibrio con el viento en la cara. Seguíamos sin procesar desde el momento en el que se acercó a hablar con nosotros en el supermercado.
Una vez que nos hemos despedimos, volvemos volando a Schoelcher a prepararnos para ir a François a la cena de Acción de Gracias. Llegamos una hora tarde (en nuestra línea española). Han preparado una mesa enorme, seremos más de cuarenta personas contando con su casera, su hija, amigos de la hija, los auxiliares de España, Inglaterra, Estados Unidos, Escocia y Canadá. Vamos hablando por turnos para contar qué hemos preparado y también para que cada uno de las gracias por lo que se considere afortunado. Me parece bonito y el pavo tradicional está buenísimo.
Y después, música, está claro. Me muero de ganas de bailar y eso hago durante toda la noche mientras hablamos con unos y con otros. Salsa, bachata, merengue e incluso ritmos africanos. Fiona es amante de la cultura africana y tiene mucho repertorio. No es nada fácil ese tipo de baile.
Fue un día para recordar. 

Viernes, 28 de noviembre de 2014: día surrealista volumen mil


¡Vieeernes! Hemos alquilado un coche Javi, Rubén, Ángela, Andrea y yo para aprovechar todo el fin de semana. Pasa Javi a recogerme y vamos a Schoelcher a comer con los demás. Después elegimos ir a Case Pilote, un pueblito pesquero que queda relativamente cerca. Es muy pequeño, hay más gallinas que personas y los pocos que hay nos miran como si fuésemos marcianos. En ese momento en la playa estaban haciendo pesca de arrastre mientras unos pájaros enormes ser ciernen sobre la red viendo si pueden pillar algo. No nos podemos quedar mucho porque tenemos que ir a hacer compra para cenar. Lo que parecía una simple visita al súper se convierte en el inicio de una nueva aventura. Entre una cosa y otra, se nos acerca a hablar un tipo que, después de meternos un rollo sobre su vida en español (campeón del mundial de motos de agua, pionero en Martinica, jefe de seguridad de Case Pilote, blablabla) nos da su número de teléfono para que mañana volvamos a montar en moto de agua con él. Así, porque nosotros lo valemos. Sin terminar de procesar bien, hacemos la cena en casa mientras calentamos motores y nos vamos al Garage, el bar donde acabamos siempre que salimos. Allí se nos unen Rafa y Aube, los que dieron la primera fiesta cuando llegamos. Son ex auxiliares que se quedaron a vivir aquí. Son el alma de la fiesta y asiduos del bar. Conseguimos bailar bachata y algo de salsa, pero la fiesta es de temática soviética esta vez, así que pronto cambian el tipo de canciones. Decidimos retirarnos pronto porque nos esperan un par de días intensos.





Jueves, 27 de noviembre de 2014: Acción de Gracias

Hoy consigo llegar al lycée a tiempo. Sigo teniendo problemas con los horarios, se me cancelan clases... Pero consigo hacer un hueco para poder hacer bélé en el colegio. El profesor es uno de los profesores de historia y la profesora de educación física me ayuda mucho. 
Hoy es un día especial: es Acción de Gracias, Para Hayley es importante que lo celebremos juntas e invita a un buen amigo también. Ha preparado rosbif, puré de patata, ensalada, salsas y un bizcocho de chocolate con galletas Oreo.
Aunque es religiosa en origen, está considerada como una festividad secular. Se celebra en familia 
Como sabéis, en esta fiesta es tradición hacer una pequeña intervención contando por qué nos sentimos agradecidos. Yo di gracias por poder estar en Martinica celebrando esta fiesta por primera vez, por haberles conocido y por poder contar con la buena gente que me rodea tanto aquí como en España. Hayley dio gracias, en primer lugar, por contar con un vaso de ron encima de la mesa. y en segundo lugar, por poder formar parte de esta pequeña familia en Martinica y por todo lo que vamos a vivir juntas. No derramé lagrimones, qué va.
A partir de ahí, consiste en comer y beber. Cumplimos todos y cada uno de los requisitos. 

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Miércoles, 26 de noviembre de 2014

Hoy he andado haciendo cosas que tenía atrasadas y no he tenido tiempo de avanzar con el libro. Lo próximo que quería ver era el tema de la esclavitud, que dará para largo. Un día de descanso para las casi sesenta entradas del blog no está mal, ¿no?
Dentro de un mes ya será Navidad no el calor que hace no lo tenemos interiorizado. Las luces con palmeras no pegan... Tengo que echar mano de la cámara para ilustraros.
Aquí os dejo un mapa de Martinica editado. Las flechas azules indican los sitios en los que ya he estado, la estrella el sitio donde vivo, los diamantes verdes, donde trabajo y el corazón, mi lugar preferido hasta el momento. Esta idea tan buena la saqué de Gabi, la auxiliar de portugués. ¡Gracias!
Iré actualizándolo.


Un besazo enorme.

Martes, 25 de noviembre de 2014

Hoy tengo día libre. Me dedico a adelantar trabajo atrasado y quedo con Cris, que también tiene día libre. Cuando Vicent sale de trabajar, se viene a casa y terminamos haciendo Skype con mi madre. Somos muchos los que ya nos estamos rompiendo la cabeza con el futuro e intentamos planear qué hacer cuando se acabe esta experiencia.

Durante la cena, Hayley y yo nos contamos las novedades de E EUU y España, respectivamente. El agente de policía de 28 años que mató en agosto a Michael Brown, un joven afroamericano desarmado en Ferguson, Missouri, seguirá libre y no afrontará un proceso judicial. Tras tres meses de deliberación, la Fiscalía anunció este lunes la resolución de un jurado formado por nueve blancos y tres negros. Dicho jurado decidió no presentar cargos contra Wilson al considerar que no existen suficientes pruebas para procesarle por el asesinato... El policía está en libertad y mantiene su sueldo desde el suceso, que desencadenó una de las mayores protestas raciales en este país en las últimas décadas. Esto ha desatado el caos en muchos puntos de Estados Unidos... 

Yo le cuento que cada vez que me meto en Twitter alucino pepinillos con Podemos, los unos, los otros, y luego con la gente que no tiene nada mejor que hacer que debatir sobre la herencia de la duquesa de Alba. Estamos todos locos. Aquí y en cualquier parte del mundo...

Lunes, 24 de noviembre de 2014

Hoy he llegado una hora tarde al trabajo. Estoy cansada de depender de la divina providencia para moverme por aquí y llegar a tiempo...

Siguiendo en la línea de estos días: después de la extinción de los caribes en Martinica, en 1658, los padres dominicos construyeron una propiedad en Fonds Saint-Jacques. Desde 1693 hasta 1705, este fue el hogar del Padre Labat, el sacerdote dominicano francés que mejoró la destilería. Labat era también explorador, arquitecto, ingeniero, e historiador y luchó como soldado contra los británicos. En 1664, Luis le transfirió la isla a la recién creada Compagnie des Indes Occidentales. Al año siguiente, durante la Segunda Guerra anglo-holandesa, una flota holandesa se refugió en Martinica para hacer reparaciones luego de que la flota tuviera un encuentro con naves británicas en proximidades de Barbados. Dos años después un huracán arrasó Martinica y Guadalupe, matando 2 000 personas. Este fue el primero de varios desastres naturales que asolarían a la población de Martinica a lo largo de los próximos siglos. En 1666 y 1667 Martinica fue atacada sin éxito por los británicos.
En 1672, Luis XIV ordenó se construyera una ciudadela, llamada Fort Saint Louis, en la bahía de Fort Royal para defender Martinica. Al año siguiente la Compagnie des Indes Occidentales decidió fundar un pueblo en Fort Royal, a pesar de que el sitio era un pantano y foco de malaria. La Compagnie des Indes Occidentales quebró en 1674, y la colonia pasó a ser administrada directamente por la corona francesa. La administración de Martinica era la responsabilidad de un Consejo. El rey designaba dos miembros: el teniente-general y el administrador. Ellos elegían a los otros miembros del Consejo (el gobernador, el Attorney General y el juez civil). Esta organización duró hasta 1685.
Durante la Tercera Guerra anglo-holandesa, el general a cargo holandés regresó a Martinica en 1674, esta vez con la intención de capturar Fort Royal. La falta de vientos y la resistencia de los franceses armados de cañones evitó que pudiera entrar al puerto. Los franceses repelieron su intento de poner pie a tierra con sus tropas. En 1675, el primer Gobernador General de las Indias Occidentales llegó a Martinica donde estuvo a cargo hasta 1677. Su sucesor trazó un plano para establecer la ciudad de Fort Royal y para mejorar las fortificaciones de Fort Saint Louis. También fue responsable de la construcción de un muro de 487 metros de largo que requirió 10 años en ser construido y que rodeaba la península en la que se encontraba el fuerte. El crecimiento del pueblo se realizó a costa del progresivo drenaje y limpieza del pantano-manglar. Para 1681, Fort-Royal era la capital administrativa, militar y política de Martinica. Sin embargo, en aquel momento Saint Pierre, a causa de su mejor puerto, seguía siendo la capital comercial.
Mientras tanto, en Francia, Jean-Baptiste Colbert colaboró a la elaboración de la primera versión del Code Noir (Código Negro) promulgado por Louis XIV en marzo de 1685. Consistía en un conjunto de textos de ley que regulaban la esclavitud en las colonias. El código prohibía algunas acciones crueles, pero institucionalizaba otras, incluyendo la esclavitud en sí misma, y describía a los esclavos como bienes muebles. Colbert también ordenó la expulsión de los judíos de todas las islas francesas. Estos judíos se trasladaron a la isla holandesa de Curaçao, donde prosperaron. En 1692, el gobernador y teniente federal de las colonias francesas de América designó a Fort Royal ciudad capital de Martinica. 

Domingo, 23 de noviembre de 2014

Aprovechando el tiempo libre del domingo continúo con la historia de Martinica.

Como dijimos, los primeros europeos en pisar Martinica fueron los españoles, sin embargo, fue D'Esnambuc, comerciante francés, el que creó la primera colonia francesa. Eran muchos los obstáculos naturales: el relieve montañoso, la selva tropical, las serpientes... Martinica y Santa Lucía eran las únicas que albergaban serpientes cuya mordedura era mortal. 
Se instaló en un lugar al que llamó Fort Saint-Pierre con unos doscientos colonos. En un principio la isla estaba bajo el mandato de la Compañía de las Islas de América . El rey se reservaba el derecho de designar en quién delegaba su poder.
Al año siguiente, d'Esnambuc enfermó y le cedió el comando del asentamiento a su sobrino, Jacques Dyel du Parquet. Para ese entonces la colonia contaba con una población de 700 hombres. Los colonos despejaron el terreno en los alrededores de Saint Pierre para poder practicar la agricultura. Plantaron mandioca y papas para alimentarse y urucú,índigo, tabaco, y luego cacao y algodón, para la exportación. Mercaderes franceses y extranjeros visitaban la isla con frecuencia para comprar estos productos exóticos, con lo que Martinica se transformó en una pequeña colonia próspera. En 1638 los colonizadores fundaron otro fuerte, Fort Saint Louis. Este fuerte, al igual que Fort Saint Pierre, no era más que una empalizada de madera. En 1640 se mejoró el fuerte agregando una zanja, paredes elevadas de roca y 26 cañones. Durante el siguiente cuarto de siglo los franceses tomaron el control de toda la isla. Eliminaron en forma sistemática a los caribes que se resistieron con tesón frente a la 
expansión francesa, con lo que los sobrevivientes fueron forzados a regresar a la península Caravelle en el Cabesterre (la zona de sotavento de la isla).
El azúcar era un producto muy provechoso y por eso los cultivos en Martinica se centraron casi exclusivamente en el cultivo de la caña de azúcar para su comercio. En 1636, el rey Luis XIII promulgó "La Traite des Noirs", que autorizaba la captura forzada de africanos en sus tierras natales y su transporte como para trabajar como esclavos en las plantaciones de caña francesas. A partir de este evento, la creolización o interacción entre los colonos franceses, llamado békés, y los esclavos ha sido un tema importante de la cultura de Martinica. Por más de doscientos años, la esclavitud y las revueltas de los esclavos ejercerán una gran influencia en la economía y la política de la isla. Próximamente haré una entrada únicamente dedicada a esto. Aun así, bajo la dirección de du Parquet, la economía de Martinica se desarrolló de la mano de las exportaciones hacia Francia y las vecinas colonias holandesas y británicas. En 1645, se creó el consejo de Soberanía, el cual tenía una serie de poderes, entre ellos el otorgar títulos nobiliarios a familias de las islas. En 1648, la "Compañía de las Islas de América" comenzó a dar por terminada sus actividades en la isla y en 1650 du Parquet compró la isla. En 1654, éste permitió a 250 judíos holandeses que huían de Brasil como consecuencia de la conquista portuguesa que se asentaran en Martinica, donde se dedicaron al comercio de la caña de azúcar. Éste era, con diferencia, el producto más requerido en Europa y pronto se convirtió en el principal bien exportable de Martinica. Por ese entonces, Martinica tenía una población de unos 5000 colonos y unos pocos indios caribes. Los caribes fueron eventualmente exterminados o se exiliaron en 1660.