miércoles, 10 de diciembre de 2014

Miércoles, 3 de diciembre de 2014

Hoy después del trabajo vienen Vicent y Cris a recogernos a Hayley y a mí para ir al Diamant, ciudad del sur donde vive la tutora de Vicent. Se llama Helga y está como una cabra. Es muy simpática.
Nos lleva al museo del Rocher du Diamant, esto es, la roca que se ve en la foto de la izquierda. Es el símbolo por excelencia de la isla.
Es un pequeño islote deshabitado en el sureste de Martinica,a unos tres kilómetros de la punta de Diamant en el canal de Santa Lucía (canal de Sainte-Lucie). La isla debe su nombre a las reflexiones de las paredes en determinados momentos del día, que evocan los de una piedra preciosa. Es un vestigio de la fuerte actividad volcánica que afectó a la región en otro tiempo.
En el siglo XIX, Francia e Inglaterra trataban de obtener el control del arco de islas, por lo que los británicos decidieron ocupar la roca. En enero de 1804, tomando ventaja de la sorpresa y ayudado por el clima favorable, se apresuró a fortificarla. Durante diecisiete meses, las tropas francesas intentaron en vano recuperar la isla, pero en 1805 el gobernador de la isla logró arrebatar la Roca del diamante a los británicos. Hoy en día está prohibido su acceso y está protegido. Se colocaron unas cámaras de manera estratégica para observar la maravillosa fauna y flora, de hecho, puede que la roca sea el último refugio de un reptil endémico de Martinica, la couleuvre couresse, Dentro del museo podemos ver en directo la vida de los animales como si fuese un documental. Una de las cámaras es submarina, y nos da la oportunidad de ser testigos de los tesoros que albergan las profundidades próximas a la roca.




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