domingo, 14 de diciembre de 2014

Domingo, 14 de diciembre de 2014: te quiero amiga.

La profecía se ha cumplido. Tengo agujetas no sólo en el culo, sino en brazos y piernas en general. Estoy dolorida. Pero tengo un mejor tema del que hablar.

Hoy os quiero presentar a una persona muy especial.
Se llama Rebeca y la conocí en la universidad. En poco tiempo se convirtió en una de las personas más especiales de mi vida, quizá porque nunca conocí a nadie como ella. Tiene un corazón enorme, de oro y relleno de chuches y la sonrisa más amplia que jamás vi a nadie. En mis peores días consiguió hacerme sonreír recordándome que debía sentirme especial porque tengo las mismas iniciales que Mickey Mouse y tengo un apellido que deriva de montaña (así me llama ella), y que por eso soy grande, fuerte y me gusta la nieve. Y eso es lo que me gusta de ella. Siempre ve lo bueno de la gente, quiere que nos demos cuenta de lo que tenemos y le da igual todo lo demás. 

Hoy os hablo de ella porque la echo de menos. Y más que lo voy a hacer. No contenta con estar a más de siete mil kilómetros de distancia (mea culpa, lo sé), hace poco decidió irse a Tailandia durante un tiempo a realizar trabajos de voluntariado con niños necesitados que han sufrido tráfico sexual y más vejaciones. Ha decidido pasar Navidad y más tiempo después muy lejos de su casa para ayudar a personas necesitadas. A pesar del bajón que me dio al averiguar que nos van a separar casi 16.000 kilómetros y 11 horas de diferencia, no puedo estar más orgullosa por poder contar con alguien tan especial que me saca lo mejor de mí.

Y siendo positiva como ella, le deseo lo mejor del mundo y esperaré impaciente su vuelta.
Porque mi sol seguirá siendo el mismo que el suyo.
Te quiero.





Sábado, 13 de diciembre de 2014

Bueno, lo de hoy es de libro. 

Hace un mes más o menos el programa de RTVE Españoles por el Mundo contactó con algunos españoles de la isla para hacer un reportaje sobre Martinica. Después de hablar algunas cosas, se acordó que íbamos a colaborar un poco con ellos durante la entrevista que le iban a hacer a nuestro buen amigo Javi dentro de una semana. La cosa es que ayer durante el festival de los horrores me llama Javi y me dice que la grabación es mañana y que necesitamos pensar en algo ya. Así, con calma y tranquilidad.
Al final lo que hacemos es filmar practicando yole, deporte nacional de Martinica, y después hacer un pequeño picnic en la playa. Es genial, un poco complicado cuando tienes ves el mar pasar a toda velocidad ante tus ojos mientra estás colgado de un palo cual gallina, sin más agarre que tus propias manos, pero es un deporte en equipo muy divertido. Aunque por la postura que hemos mantenido durante toda la tarde, mañana se prevén agujetas en el frente trasero. 
Para finalizar la jornada, nos vamos a cenar y a tomar algo por ahí con el reportero y el cámara y aprovechamos para cotillear y preguntar. Definitivamente sería el trabajo de mi vida...

Próximamente Españoles por el mundo: MARTINICA. 

Viernes, 12 de diciembre de 2014

Uno de los chicos que conocí la semana pasada nos invita a celebrar su cumpleaños en un barco. Fuimos desde Fort-de-France hasta más allá del Carbet por alta mar. Las vistas eran preciosas, hizo buen tiempo y volvimos cuando era de noche. No había nada contaminación lumínica y vi las estrellas como nunca en mi vida... Precioso.
Así, extrapolado. Sólo voy a hacer una breve mención a la gente que había en aquella fiesta porque no me puedo quedar callada, pero no quiero gastar más energías desahogándome.
Era un círculo de gente que se han dedicado a vacilarnos lo que han querido y más; no han parado de tomarnos el pelo, de reírse de nuestro acento y de nuestra manera de pensar simplemente por ser diferente a la suya. He tenido que oír comentarios xenófobos, racistas y machistas por parte de un grupo de niñatos (y no tan niñatos...) que se creen los dueños del mundo y por ello con derecho a meterse con los que consideran más débiles.  Nunca me había pasado esto siendo ya adulta. Nunca. Semejante sangre fría, y falta de valores me saca la vena peleona. Y lo he dejado claro: Soy extranjera, no gilipollas, y hemos pasado por mucho para llegar hasta donde estamos ahora.
He dicho. Hombre ya.
Mañara será otro día.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Jueves, 11 de diciembre de 2014

Hoy he empezado con las presentaciones sobre la Navidad en España: los belenes vivientes, la lotería, los Santos Inocentes, Nochevieja, los Reyes Magos... Incluso les he hablado del Olentzero. Les he puesto un vídeo de las campanadas y otro del momento del Gordo en la lotería de 2013. He pensado en preparar una sorpresa y llevar uvas para simular las campanadas 
He conocido a los hijos de la profesora que habitualmente me lleva de vuelta a casa. Son un encanto. Me han invitado un día a comer con ellos cuando llegue la Navidad.
Para calentar motores para el finde, nos reunimos en el bar de Ducos Javi, Cris, Úrsula, Vicent, Diego, Axel, Clara, Sarah, Fiona y Clara para tomar algo. Me llevan después de vuelta a casa y Hayley está cenando con su amigo Karim, que me cae genial y nos quedamos hasta las mil hablando. Es un tío muy sabio, Le he pedido una cena semanal aquí en casa, jajaja.

El finde promete señores...

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Miércoles, 10 de diciembre de 2014

Seguimos con papeleos e historias. Cuando terminen los papeleos de llegada habrá que empezar a hacer lo de salida... Qué tortura más lenta y dolorosa.
Estoy preparando algunas entradas sobre el criollo y sobre vocabulario local. Aquí os dejo una foto que saqué en el museo de Arqueología con palabras amerindias que aún persisten en el francés de hoy en día.
Empezamos a planear el finde, que promete.
Y las Navidades también.
Tic, tac, tic, tac...

Martes, 9 de diciembre de 2014

Hoy he ido a ver un coche para comprar a partir de un anuncio que me pasó Javi de Leboncoin. Tiene buena pinta.
Hayley quiere dejar de pedirme tortillas de patata para cenar y hoy la hemos hecho juntas. La próxima la quiere hacer ella. Me sale bien con la misma frecuencia con la que ocurren los eclipses, pero la intención es lo que cuenta. También hemos empezado a tomar vitamina B1 para evitar que nos piquen los mosquitos, os contaré si funciona. 

Lunes, 8 de diciembre de 2014

Hoy consigo llegar súper pronto al lycée porque mientras hacía autostop me he encontrado con Vicent y Cris que venían de trabajar y me han llevado. Se me ha iluminado la cara al verles.
Por fin he terminado una actividad que preparé hace siglos sobre curiosidades de España. Con las clases de los lunes no lo había conseguido terminar porque participan mucho. Eso es muy bueno, pero había hecho la actividad muy larga para compensar aquellas clases en las que no consigo que hablen. Como resultado final de este experimento, nos encontramos con que:

- Se mueren de risa cuando les enseño cómo representamos el canto de un gallo. ¡KIKIRIKIII!
- Piensan que es imposible que un restaurante te de mesa a las once de la noche
- Se sorprende con la situación legal de los homosexuales 
- No comprenden cómo teniendo ese salario mínimo y semejante índice de paro tengamos más horario laboral que ellos.
- Les sorprende que mueran seis toros por corrida. "¿Con matar a un no tienen suficiente"?
- Por lo tanto, creen que la carne más consumida es vacuna, cuando en realidad es porcina.
- Por alguna extraña razón, piensan que cuando vamos al cine comemos nachos con queso.

Así, los lunes son menos lunes.

Domingo, 7 de diciembre de 2014

Día de vagoneta para compensar el finde parrandero que me he pegado. Aprovecho para hacer Skype, porque sin Whatsapp la comunicación con aquellos que no tiene Facebook se ha reducido mucho. Os dejo esta foto que me sacó mi buena amiga Cris hace un tiempo. Suena a topicazo, pero los atardeceres más bonitos los he visto aquí.
¡Buena semana a todos!


Sábado, 6 de diciembre de 2014

Hoy tenemos invitación para ir a un Chante Noël. ¿Y eso qué e lo que e? Pues es un recital de villancicos (cantiques, en francés), una tradición como la que tenemos en España. Pero el parecido acaba ahí. Personalmente, no me lo esperaba así.
Lo ha organizado el lycée donde trabaja Hayley. Hay comida tradicional y los hijos de los profesores corren por todas partes. Y el alcohol también corre... por las venas del público. Es algo a tener en cuenta después. Entonces empiezan los villancicos y me quedo con la boca abierta. ¿Por qué no se me había ocurrido que, estando en el Caribe, los villancicos tendrían ritmo caribeño acompañado con tambores y demás? No lo habría imaginado jamás. Los cantantes se desmadran y la gente coge lo que tiene a mano, desde las palmas hasta una botella de ron vacía para marcar el ritmo y colaborar. Van pasando libros con la letra para que todos cantemos en voz alta mientras bailamos. Sí, bailamos. Aquello se desmadra cada vez más y los bailes que se marcan los amigos desentonan con el contenido de las letras y yo cada me arrepiento más de haber dejado la cámara en casa. Os dejó aquí un ejemplo de villancicos martiniqueños, pero el ambiente es muy diferente. Quizá es que caímos en el recital más marchoso de la isla... Pero fue genial. 
Por la noche nos vamos a la Full Moon. ¡Otra vez! Ya ha pasado un mes de la anterior! El tiempo vuela... Esta vez la fiesta no es tan grande como la de la vez anterior, pero hay más gente. Hoy me doy cuenta de lo realmente pequeña que es la isla y de que ya llevo aquí dos mesazos, porque me encuentro con más de ocho conocidos que no tienen nada que ver con el entorno de los auxiliares. Una vez más, bebemos, bailamos, conocemos gente y acabamos descalzos (vale, sólo yo...) sentados en la arena hablando cuando se termina la fiesta. Ya no hay duda: a la próxima volvemos. Es el resultado de gente maja y una luna enorme en todo lo alto iluminando el buen ambiente. ¿Qué más se puede pedir?






Viernes, 5 de diciembre de 2014

¡VIEEERNES!

Después de que un colega me de plantón por segunda vez, decido acoplarme a Hayley y a su plan de salir con un amigo martiniqueño y su grupo de amigos. Nos pasa a recoger y vamos a un pub en Le Lamentin. Nada más entrar, nos acercamos a su grupo de amigos y descubro con sorpresa que conozco a uno pero no caigo de qué. Me viene esas sensación tan incómoda provocada por la sonrisa tan amplia con la que la otra persona se acerca a saludar mientras tú te rompes la cabeza pensando en una lista de escenarios posibles donde puedas ubicar al sujeto en concreto, pero no caes. Hay algo que no cuadra. También hay que sumar que en ese momento somos las dos únicas chicas que hay en todo el pub y nos miran como si fuésemos marcianos. Cuando ya está cerca de mí y me saluda con un "bonsoir mademoiselle María", caigo. Es mi banquero. El que me abrió la cuenta después de aquella odisea de papeleos y acto seguido decidió darme su número personal en un post-it adherido al contrato. Al que nunca llamé, por cierto. Claro, como las dos veces que le he visto ha sido de traje y ahora va con ropa de calle, pues me he despistado. Se lo hago saber, para que no piense que me había olvidado de él. Entre los nervios y que a la vez me están presentando a más gente, mezclo frases y conceptos y acabo soltando algo que lo hace desternillarse de risa. No es muy apropiado decir a alguien que sueles ver de uniforme o traje "no te había reconocido con ropa". Delante de más gente, al menos. 
Paso la breve noche hablando con él y con otro amigo suyo que resulta ser el hijo del alcalde de Case Pilote, donde montamos en moto de agua el finde pasado, y por supuesto conoce al amigo que nos llevó. Esta isla es un pañuelo. 

Jueves, 4 de diciembre de 2014

Sigo sin muchas novedades... Buscando coche, preparando actividades... La semana que viene haré cosas para ver tradiciones navideñas típicas españolas, y seguro que las reacciones de los chicos darán que hablar.
Os dejo un vídeo que grabé el sábado pasado en la plaza de Schoelcher, no recuerdo el nombre del baile pero lo preguntaré.



Miércoles, 3 de diciembre de 2014

Hoy después del trabajo vienen Vicent y Cris a recogernos a Hayley y a mí para ir al Diamant, ciudad del sur donde vive la tutora de Vicent. Se llama Helga y está como una cabra. Es muy simpática.
Nos lleva al museo del Rocher du Diamant, esto es, la roca que se ve en la foto de la izquierda. Es el símbolo por excelencia de la isla.
Es un pequeño islote deshabitado en el sureste de Martinica,a unos tres kilómetros de la punta de Diamant en el canal de Santa Lucía (canal de Sainte-Lucie). La isla debe su nombre a las reflexiones de las paredes en determinados momentos del día, que evocan los de una piedra preciosa. Es un vestigio de la fuerte actividad volcánica que afectó a la región en otro tiempo.
En el siglo XIX, Francia e Inglaterra trataban de obtener el control del arco de islas, por lo que los británicos decidieron ocupar la roca. En enero de 1804, tomando ventaja de la sorpresa y ayudado por el clima favorable, se apresuró a fortificarla. Durante diecisiete meses, las tropas francesas intentaron en vano recuperar la isla, pero en 1805 el gobernador de la isla logró arrebatar la Roca del diamante a los británicos. Hoy en día está prohibido su acceso y está protegido. Se colocaron unas cámaras de manera estratégica para observar la maravillosa fauna y flora, de hecho, puede que la roca sea el último refugio de un reptil endémico de Martinica, la couleuvre couresse, Dentro del museo podemos ver en directo la vida de los animales como si fuese un documental. Una de las cámaras es submarina, y nos da la oportunidad de ser testigos de los tesoros que albergan las profundidades próximas a la roca.




Martes, 2 de diciembre de 2014

No tengo mucha novedad para contar. Todo en clase va bien y parece que es recíproco...

Se me cae la baba.

Lunes, 1 de diciembre de 2014


No había caído en la cuenta de que he perdido todos los números que había conseguido aquí, así que esta semana se presenta nivel Cluedo averiguando quién me escribe según lo que me dicen y la manera de escribir. Mientras tanto me he agenciado esta joyita. Mola ¿eh?
Qué ganas de que llegue Navidad...